Gustavo Egüez Villacrés

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GUSTAVO EGÜEZ VILLACRES     Considerado como uno de los grandes juglares que ha tenido esta hermosa tierra de flores y frutas junto a Rodrigo Pachano Lalama y Mario Cobo Barona, Gustavo nace el 23 de Marzo de 1923 en el hogar formado por don Secundino Egues Portilla y doña Lydia Villacrés, su padre fue

GUSTAVO EGÜEZ VILLACRES

 

 

Considerado como uno de los grandes juglares que ha tenido esta hermosa tierra de flores y frutas junto a Rodrigo Pachano Lalama y Mario Cobo Barona, Gustavo nace el 23 de Marzo de 1923 en el hogar formado por don Secundino Egues Portilla y doña Lydia Villacrés, su padre fue un gran intelectual que estuvo inmerso en los círculos intelectuales del Ambato de antaño, educador por excelencia llegó a ser Director de estudios en base a sus méritos, su madre una distinguida dama guayaquileña, fueron sus hermanos Alberto y Ernesto Guillermo, este último fallecido de niño. Su hermano Alberto fue un destacado médico que residió toda su vida profesional en el puerto principal, siendo uno de los más antiguos galenos de SOLCA.

Gustavo se destacó desde pequeño por su clara inteligencia, ávido lector pronto se dieron cuenta de su gran capacidad intelectual, fue su padre su primer gran maestro en cultura uiniversal pero lamentablemente todo se vió truncado por el temprano fallecimiento de su progenitor seguido pocos años más tarde por el de su madre.

Aprendió a tocar y dominar la guitarra y la bandolina, sus fieles compañeros en sus momentos de gran producción en su escritos, versos y romanceros, la mayor parte de su vida transcurrió en su Ambato natal, donde fue parte de los círculos intelectuales como la Casa de la Cultura Benjamín Carrión Núcleo de Tungurahua, famosos y conocidos fueron sus grandes recitales, personaje conocido en los medios radiales que hacían su día a día, invitado frecuente en todo acto y evento cultural de la ciudad y la provincia no solamente para resaltar a la mujer en exaltaciones sino también a personajes destacados.

Para perennizar su respetable memoria un importante colegio de la localidad lleva su nombre al igual que una calle ya que Ambato le debe mucho a Gustavo, fue un gran representante de la cultura de manera especial al ser el autor de la letra de Ambato Tierra de Flores, ese gran himno popular que continúa vigente especialmente en la época de la Fiesta de la Fruta y de la Flores, maravilloso poema dedicado a su ciudad y musicalizado por don Carlos Rubira Infante. Ambato tierra de flores fue escrito una noche en 1948 en Quito en la plaza de la Independencia, por testimonio presencial de Germán Pachano Carrión cuenta que Gustavo se encontraba esa noche junto a uno de sus grandes amigos Luis Pachano Carrión, conjuntamente con Luis Echeverría, Eduardo Granja Garcés y Celiano Salazar Monge, recordando a su ciudad allá en la lejanía … sale a luz este homenaje convertido en un poema que lo cantaban improvisando la música de una canción de aquella época llamada “ cholita “, cuando él llega y al escucharles en un cuaderno de la universidad les pide que la canten para ir escribiendo su letra.

Incluso existe una anécdota al respecto, puesto que Gustavo Eguez y Carlos Rubira no se conocieron sino hasta mucho tiempo después cuando siendo Alcalde de Ambato Neptalí Sancho es invitado por la Municipalidad de Guayaquil a la sesión solemne, viajan en ferrocarril y como parte de la comitiva Rubira Infante y Luis Pachano como Secretario del Concejo Municipal, al llegar a la estación del tren en Durán son recibidos por personeros del Municipio y Gustavo Eguez sabiendo que llegaban sus coterráneos fue también, es así que Luis Pachano los presenta al autor y al compositor de la letra y música de Ambato Tierra de Flores, con gran emoción Carlos Rubira expresa que por fin tiene la suerte de conocerlo.

Gustavo estuvo casado con la dama guayaquileña doña Carmita Ruiz de Banegas Intriago, con quien procreó ocho hijos, gozó del cariño y aceptación de la sociedad ambateña por su carácter amable y suave, un hombre muy educado y culto, con modales exquisitos, de temperamento tranquilo, gustaba de hacer bromas. Con el paso del tiempo su salud fue deteriorándose, así la muerte lo sorprende en Guayaquil en el seno de su hogar rodeado de sus hijos, un aciago 29 de Mayo de 1981. Su esposa cumplió su última voluntad, la de ser traído a su Ambato querido, a su Ambato de sempre, al Ambato de su padre y de sus ancestros.

Por voluntad de su gran amigo el Dr. Luis Pchano Carrión al frente de la Alcaldía en aquella fecha, sus restos descansan para siempre en el cementerio municipal La Merced, en el área destinada a los PERSONAJES ILUSTRES, como no podía ser de otra manera.

 

 

 

 

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